Exportación de carbón:

A través de los puertos marítimos se busca establecer una estrategia para la adopción de mejores prácticas operativas en los puertos carboneros, basadas en tecnologías limpias que permitan minimizar los impactos que la movilización del carbón ocasiona. La exportación de carbón de compañías como Drummond en el departamento del Cesar, pasará de 42 millones a 63 millones de toneladas-año en el 2012. Para esta nueva demanda se requiere expandir los puertos en un Superpuerto o puerto de aguas profundas. Las obras de esta concesión otorgada hace más de 10 años aun no inician.  “Todo ese transporte de carbón que se hará por el río Magdalena, deberá hacerse utilizando técnicas modernas de tapado de ese mineral que no puede ir a cielo abierto y que tiene que ir humedificado para evitar que se genere polvillo”. “Definitivamente el reto es compatibilizar la actividad carbonífera con la protección (el uso razonable de los recursos naturales y la mitigación del impacto ambiental)”.

El componente aire se ve afectado por el polvillo proveniente de la materia prima que cae de las tolvas en los puertos de Monómeros y por los ruidos de los puertos astilleros. Sólo se conoce que el único puerto donde se realizan muestreos de calidad del aire es Carbomilpa.

No obstante lo anterior, y a pesar que el ordenamiento legal colombiano en materia de concesiones contempla fuertes controles en materia ambiental, los problemas ambientales se hacen notar, en áreas como los barrios de Siape y el barrio Las Flores.- En febrero del 2010 ante las quejas de la comunidad por detrimento en su salud debido al polvillo de carbón que cubre la zona, el alcalde de Barranquilla, ordenó como medida preventiva que durante tres meses se cerrara unas de estas empresas, medida que aunque acogida por muchos, también fue objeto de resistencia por parte de la misma comunidad, toda vez que dicha empresa emplea a 70 hombres del sector, a algunas amas de casa, y ha contribuido con el centro de salud del barrio Siape.- El problema ambiental también tiene un gran componente social, debido a la situación socio económica de los habitantes de la zona de influencia que ante la falta de oportunidades laborales no es consciente de los problemas ambientales recurrentes.

En consecuencia, se hace necesario contar con herramientas de evaluación y diagnóstico que permitan tomar decisiones que promuevan la actividad portuaria como apoyo a la productividad y competitividad del país bajo criterios ambientales sostenibles y de acuerdo con la normatividad vigente.

Según la normatividad del convenio Marpol, los astilleros y en este caso concreto los astilleros ubicados en la zona de influencia, como son: De las Flores, Unión Industrial, Naviera Fluvial de Colombia, entre otros, deben cumplir con las exigencias de instalaciones y servicios en tierra para recepción de residuos de hidrocarburos de los buques, pero desafortunadamente en la actualidad no se cumple a cabalidad con las exigencias del convenio Marpol, y los controles por parte de las entidades gubernamentales no son estrictos en este sentido.

La vegetación se ha visto afectada en algunos sectores debido a la presencia de sales potásicas y por los residuos del proceso y transporte de la madera en los puertos como el  de Pizano S.A, entre otros.