Sobre Barranquilla
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Barranquilla es una ciudad colombiana, capital del departamento del Atlántico. En 1993 fue erigida constitucionalmente en distrito especial, industrial y portuario. Está ubicada al norte del país, en la Costa Caribe colombiana, sobre la margen occidental del río Magdalena, a 7,5 km de su desembocadura en el mar Caribe. Posee uno de los puertos marítimos y fluviales más importantes y activos de Colombia; además, se constituye en un importante centro comercial, industrial, cultural y universitario de la Región Caribe.
La población de Barranquilla es de 1.148.506 personas, lo que la convierte en la cuarta ciudad más poblada del país después de Bogotá, Medellín y Cali. La ciudad es el núcleo del Área Metropolitana de Barranquilla, la cual está conformada por los municipios de Soledad, Galapa, Malambo y Puerto Colombia. El área metropolitana alberga a 1.762.143 habitantes, ocupando también la cuarta posición entre las conurbaciones del país. Como capital del departamento, Barranquilla es sede de la Gobernación del Atlántico, de la Asamblea Departamental y del Tribunal Superior del Atlántico, máximo órgano judicial del departamento
La ciudad está localizada en el vértice nororiental del departamento del Atlántico, sobre la orilla occidental del río Magdalena, a 7,5 km de su desembocadura en el mar Caribe.
Barranquilla se encuentra a una latitud 10º 59′ 16″ al norte de la línea ecuatorial y una longitud de 74º 47′ 20″ al occidente de Greenwich, tomando como referencia la plaza de la Paz, punto cero de la ciudad.
El área urbana está edificada sobre un plano ligeramente inclinado cuyas alturas extremas, según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, son 4 msnm al oriente y 98 metros al occidente, sobre el nivel del mar. Otras fuentes señalan alturas accidentales en las lomas, hasta de 120 metros fuera de la ciudad.
Políticamente, Barranquilla limita al oriente con el departamento del Magdalena (de por medio el río Magdalena), al norte con el municipio de Puerto Colombia y con el Mar Caribe (predios de la ciénaga de Mallorquín, tajamar occidental y Puerto Mocho), al occidente con los municipios de Puerto Colombia, Galapa y Tubará y al sur con el municipio de Soledad.
La composición geológica de la región es del período Terciario Superior (Mioceno y Plioceno) en las lomas o colinas occidentales y del Cuaternario (Pleistoceno y Holoceno) en las partes más planas, como la suela del río. Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, los materiales cuaternarios son de origen aluvial, lacustre, fluviolacustre, marino y eólico. Ocupan en general orillas, diques, terrazas, valles, estrechos, pequeños abanicos aluviales, cubetas, rebordes de ciénagas, pantanos, playones y lomas. Los materiales del Terciario (Mioceno y Plioceno) están en las colinas occidentales, y se presentan en forma de pendientes variadas.

Somos miembros de la alianza Waterkeeper® desde el año 2010, con el programa “BOCAS DE CENIZA Waterkeeper®”, nombre que hace alusión a la desembocadura del Río Magdalena en el Mar Caribe, debiendo su nombre al color cenizo que toman las aguas del océano al recibir las aguas del río Magdalena.
El delta del río Magdalena es uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano. Contiene una multitud de grandes masas y pequeñas aguas costeras, extendidas a ambos lados de la desembocadura con una característica común: la de ser interfase entre las aguas continentales y las marinas, jugando un definitivo papel en la productividad de las regiones tropicales costeras al servir como refugio y criadero a innumerables especies marinas y propias de estos medios, que son explotadas económicamente por el hombre, como también son poseedoras de una gran variedad biológica que sustentan la red trófica de la vida tanto marina como terrestre costera. Dentro de dicho sistema se encuentran la Ciénaga de Mallorquín y el Parque Nacional Isla de Salamanca. En esta región, hay muchas especies faunísticas que se encuentran en peligro de extinción, como por ejemplo el Bocachico (Prochilodus magdalenae) especie endémica de Colombia y el Manatí.-
El desarrollo portuario que se implemente y consolide en Barranquilla y el Atlántico en general, tiene que ser compatible con la protección del medio ambiente. Desafortunadamente en la actualidad se registra un desorden en el licenciamiento de proyectos portuarios, con una advertencia acerca de que la proliferación de pequeños puertos privados puede terminar destrozando el medio ambiente, o colocando en riesgo ecosistemas estratégicos vulnerables como es el caso de la Ciénaga de Mallorquín, sumando el hecho que el Plan de Ordenamiento no se está cumpliendo y por ello hay que actuar para detener la destrucción de este entorno ambiental.
